Brasilia, 15 ago (PL) La defensa de la democracia y compromisos de
reanimar la economía colmaron esta semana los discursos e intervenciones
de la presidenta Dilma Rousseff, en su ofensiva para asegurar una
estabilidad política en Brasil.
Rousseff participó en días pasados en dos actos de entrega de viviendas
del programa Mi casa, Mi vida, celebrados el primero en Sao Luís,
capital del estado de Maranhao, y el otro en la localidad Juzaeiro, en
Bahía.
En ambos instó a los políticos a pensar en el bienestar
del país y dejar a un lado los intereses partidistas y personales que
afectan a toda la ciudadanía y la estabilidad nacional.
Admitió
que la nación enfrenta dificultades financieras y requiere de apoyo de
todos y tranquilidad para superar este periodo "pasajero" y condenó a
aquellos que apuestan por la opción de "vale todo" para causar mayor
daño al gobierno, los municipios, y entiendan que perjudican a la
población y a ellos mismos.
La mandataria participó también en
la clausura de la quinta edición de la Marcha de las Margaritas y se
reunió con más de mil dirigentes de grupos sociales y gremios, donde
recibió apoyo y respaldo ante los intentos de desestabilizar el país.
Ante unas 70 mil mujeres del campo, reunidas en el Estadio Mané
Garrincha de esta capital, prometió que no habrá retroceso en las
conquistas sociales y democráticas alcanzadas en los últimos años.
En la cita con los líderes de los movimientos sociales y de sindicales
demandó una defensa la democracia en el país cueste lo que cueste y
arremetió contra sectores de oposición derrotados en las urnas e
interesados en derrocarla.
"Yo lucho hasta la elección, después
respeto el resultado de las elecciones", subrayó al destacar la
necesidad de ser tolerantes, en alusión al senador Aécio Neves, del
Partido de la Social Democracia, quien vaticinó nuevos comicios este
2015.
Tras esta reunión, los principales gremios de Brasil
divulgaron un manifiesto de apoyo a la estabilidad institucional, a la
presidenta y demandaron acciones para retomar el crecimiento económico
con justicia social.
"Es necesario desmontar el panorama
político en el que prevalecen los intentos desestabilizadores que se han
utilizado como condición para la aplicación de una política económica
regresiva", señala el documento.
Este espaldarazo a la
gobernante por parte de los sindicatos, además del respaldo recibido de
las mujeres y de grupos sociales fortalecen al gobierno, el cual
enfrentará mañana una marcha convocada por la oposición en todo el país.
La organización Fuerza Sindical y otras agrupaciones anunciaron la no
presencia en estas protestas de la oposición, que aprovecha el
descontento generado por los problemas económicos para crear un clima de
inestabilidad y pedir la salida de la mandataria.
Fuente: Prensa Latina
sábado, 15 de agosto de 2015
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