Tironeado por exigencias externas y una grieta política interna, Alexis
Tsipras intenta que el parlamento apruebe hoy una segunda tanda de
medidas de ajuste para que se abra el camino a una negociación que le
permita a Grecia cumplir sus obligaciones financieras y evitar la salida
del euro (el "Grexit").
Los acreedores, especialmente Alemania (donde cada vez hay más
partidarios del "Grexit"), impusieron a Syriza, el partido de izquierda
que dirige Tsipras, la aprobación de medidas de ajuste sin precedentes
como condición para otorgarle el préstamo por 80.000 millones de euros
que dejarían a Atenas en la Eurozona.
Entre tanto, el comisario europeo para asuntos económicos y monetarios,
Pierre Moscovici, declaró en una conferencia de prensa que las
conversaciones por el nuevo programa de rescate concluirán a mediados de
agosto.
Está previsto que las negociaciones de detalle, de las que participarán
la Comisión Europea (CE), el Banco Central Europeo (BCE) y el FMI -la
"Troika" contra cuya injerencia venció en las parlamentarias Syriza a
principios de 2015-, se inicien en Atenas el viernes que viene.
"Hay un cronograma", detalló Moscovici, "que nos coloca en la segunda
quincena de agosto". Y afirmó que tiene confianza en que el parlamento
griego apruebe a última hora de hoy las medidas de ajuste adicionales.
Fuente: Télam
miércoles, 22 de julio de 2015
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