Este verano, el Ámsterdam Museum expone un tapiz de 40 metros de
la artista Barbara Broekman. En la Schuttersgalerij del museo, este
tapiz muestra las 179 nacionalidades residentes en la capital holandesa.
“Mi ciudad: Una fiesta de la diversidad”, de Barbara Broekman, se
expone al público durante medio año. La entrada es gratuita y los
visitantes pueden incluso caminar sobre el tapiz.
En el debate actual sobre la composición multicultural de la
sociedad, se suelen simplificar las diferencias en el planteamiento:
NOSOTROS contra ELLOS. El debate trata sobre El Otro, que ha llegado a
probar suerte en este país. Las diferencias entre los diversos grupos de
población no son tan unívocas. Detrás de “Ellos” se oculta un mundo
polifacético y diverso, de residentes nacidos en países como Camerún,
Serbia, Congo, Bulgaria, Austria, Camboya, Zambia, Francia, Suiza o
Marruecos. Es una diversidad sin precedentes. A principios de los años
setenta, apenas el cuatro por ciento de la población era de origen
alóctono. Hoy es más del 20 por ciento. Además, en aquella época el
número de nacionalidades “se reducía” a unas 30.
Diversidad
La instalación permanente del museo tiene como tema “el ADN de
Ámsterdam”. En esa presentación, el museo permite apreciar que la gran
diversidad de población ha sido una constante a través de los siglos en
esa ciudad. Con la presentación del tapiz “Mi Ciudad” en la
Schuttersgalerij, el museo aporta una nueva interpretación a la
multiculturalidad de la ciudad en nuestros días.
roekman encontró una manera de visibilizar las diferencias culturales de
los residentes actuales de la capital. Siendo una artista que trabaja
esencialmente con textiles, realizó una investigación sobre los textiles
procedentes de todos los diversos países. Descubrió una enorme variedad
de vestidos, alfombras, banderas, manteles y paños para la cabeza. De
todos esos ejemplos, eligió un detalle intenso y característico. En su
elección, la medida de reconocibilidad del país de origen es
determinante. Pensemos, por ejemplo, en el encaje de Bélgica, una
alfombra turca o la decoración corporal de los zulúes de Sudáfrica.
Semejanzas
En el actual clima político dominado por las diferencias, esta
es una iniciativa que se orienta a las semejanzas entre las personas: en
aquello que las aproxima, lo que las une, con variaciones en las formas
de manifestarse. El textil constituye el medio ideal para este fin.
Todos llevan, poseen y reconocen textiles. Es un arte que no levanta
barreras, que todos pueden contemplar y del que todos pueden formarse
una opinión.
La accesibilidad de esta expresión artística es reforzada por el
sitio. Anualmente, medio millón de visitantes recorren la
Schuttersgalerij. Por ello es el sitio ideal para mostrar al público que
el arte no trata sólo de la cultura dominante sino de todas las
culturas que conviven en Ámsterdam.
Fuente: Radio Nederland.
domingo, 1 de julio de 2012
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