
La muestra "El arte como impugnación del silencio", que se inaugura el jueves en el Palais de Glace, presenta una serie de trabajos pictóricos realizados colectivamente a partir de fotografías de víctimas del terrorismo de Estado, un arte callejero exhibido hasta ahora en marchas, juicios y aniversarios y que hoy se apropia de los espacios culturales.
Con el mismo título y casi paralelamente entre el sábado próximo y el 25 de marzo en el Museo de Arte Contemporáneo (Sarmiento 450) de la ciudad de Bahía Blanca se montará una exposición similar a la del Palais de Glace, ambas impulsadas por el grupo Arte Memoria Colectivo.
"El ciclo que comenzó en 2010 y está por terminar trabaja con imágenes de víctimas del terrorismo de Estado, donde lo primero es ponerle color a estas fotos, darles un contenido actualizado a esa memoria, dejar atrás la etapa del blanco y negro poniéndole color, con la particularidad de que es un arte participativo", resalta Jorge González Perrin, alma mater de esta iniciativa.
"El primer retrato -cuenta- lo hice yo, era un amigo de la infancia que desapareció durante la dictadura y su imagen la encontré en el Facebook. Estaba como padrino de un bautismo y al verla intuitivamente sentí que quería pintarlo".
Como docente, explica Gonzáles Perrin, he trabajado con los alumnos enseñándoles el tema de la cuadrícula, porque una pintura no es buena si no lo es en un sentido abstracto. Por eso les hacía cuadricular una imagen. Cada uno se hacía cargo de un cuadrado y cuando se reunían todos aparecía la imagen figurativa pero con un contenido mucho más interesante".
En el caso de las fotos de las víctimas del terrorismo de Estado se utiliza la misma trama de la cuadrícula, lo que permite la intervención de cualquier persona -"no tiene por qué ser un artista"- que copia esa partecita, la pinta.
De esta manera, "los retratos no tienen un autor, tienen cientos de autores" y el objetivo es darle un nuevo contenido a la memoria, a través de la participación. Muchas veces se trabaja con familiares de las víctimas -nietos, amigos, hijos, y durante la realización surgen anécdotas, recuerdos sobre esa persona y se comparten entre todos".
Una vez realizados los retratos, estos participan en juicios a los represores, marchas conmemorativas, "porque siempre hay una estrategia detrás de la foto elegida para pintar", desliza González Perrin.
Estas acciones están impulsadas por el grupo Arte Memoria Colectivo "que tiene una base estable y después hay una gran cantidad de personas que participan esporádicamente, y los familiares que vienen para el momento en que se realiza el retrato", explicita.
En Bahía Blanca, continúa, "cuando se pidieron los juicios contra integrantes del Quinto Cuerpo del Ejercito, se hizo una manifestación con retratos de personas desaparecidas en esa jurisdicción", señala.
"Siempre la aparición de estos retratos tiene que ver con lo que sucede en la búsqueda de justicia -subraya-, y hasta ahora el grupo ha tenido siete intervenciones".
González Perrin menciona el caso de una maestra (Graciela Lo Tufo), fundadora del Sindicato de docentes privados de Rosario; se pintó un retrato en acrílico sobre tela de 160 por 100 centímetros que se va a exponer en el museo de Arte Contemporáneo.
En su realización, indicó, "participaron personas que la habían conocido, familiares, compañeras de trabajo y después lo hicieron niños, gente de la comunidad educativa, del sindicato, se actualizó esa temática a todo un conjunto de la sociedad.
Otra modalidad, fue implementada el 24 de marzo de 2011 (Día de la Memoria, la Verdad y la Justicia), en la intersección de la avenida 9 de julio y avenida de Mayo.
Previamente se había pintado un retrato de Rodolfo Walsh en el taller de 300 por 200 centímetros sobre tablas de madera, con esta técnica se recortaron 330 cuadrados y se los entregaron a los manifestantes para que ellos la pintaran. Y en dos horas y media se hizo un retrato de Walsh realista de tres metros por dos que se va a ver en el Palais de Glace hasta el 22 de abril.
"Tuvimos propuestas para exponer en la Legislatura, en el ECuNHi, en todos los lugares relacionados con los derechos humanos, pero nosotros preferíamos la calle. Y ahora decidimos aceptar la invitación del Palais porque es la manera de amplificar a otros grupos la temática de la memoria", señaló González Perrin.
Entre otras actividades del grupo, González Perrin menciona la realización en Bahía Blanca de los murales en cerámica de Ely Frers, Horacio Russin, María Clara Ciocchini y Eduardo Riccio, 170 por 120 centímetros, como parte de los actos por el 50 aniversario de la Comunidad Guía-Scout de la Pequeña Obra, con cientos de familiares, amigos y asistentes.
En el museo de Bahía Blanca se va a exhibir -hasta el 25 de marzo- el retrato del dirigente de la Federación Juvenil Comunista y la Federación Universitaria, David Watu Cilleruelo, asesinado en los pasillos del ala de ingeniería de la Universidad Nacional del Sur por integrantes de la Triple A.
La imagen de 50 x 70 centímetros permitirá ampliar el retrato hasta 150 x 100 tal como se hizo con los rostros de las víctimas de la dictadura de La Pequeña Obra.
Después de 35 años los familiares están esperando algo y lo manifiestan al participar en estos retratos, como que todavía no está saldado el tema de la desaparición. El cuadrado representa ese lugar que no existe, y al que uno le pone contenido", reflexiona.
Fuente: Télam.

0 comentarios:
Publicar un comentario