Bogotá, 13 oct (PL). Miles de colombianos salieron a las calles de esta
capital para cerrar una semana en que diversos sectores de la sociedad
enarbolaron reclamos a favor de la paz y contra las inequidades sociales
como la pobreza, la exclusión y la crisis de la educación y la salud.
Convocada por 116 organizaciones sociales y populares, la marcha abarcó
la víspera un amplio espectro en el que confluyeron campesinos,
indígenas, mineros, estudiantes, profesionales y desempleados,
movilizados pacíficamente en 25 de los 32 departamentos colombianos.
En Bogotá, la marea humana se encauzó, mediada la mañana, desde 10
puntos de la ciudad, entre ellos el Parque Nacional, para avanzar hacia
el punto de concentración previsto, la Plaza Bolívar.
Durante el
trayecto se incorporaron grupos de encapuchados, que los marchantes
calificaron de infiltrados, quienes desencadenaron disturbios lanzando
artefactos de fabricación casera.
Los grupos antimotines de la
policía lanzaron bombas aturdidoras y gases lacrimógenos contra los
manifestantes y, pese a las prohibición expresa del alcalde mayor de la
ciudad, Gustavo Petro, continuaron haciéndolo en las proximidades de la
Plaza Bolívar.
Líderes estudiantiles y sindicales repudiaron los
ataque de los encapuchados y en varias ocasiones se arrodillaron en la
vía publica gritando: "íNo con violencia!", tras asegurar que los
encapuchados eran infiltrados, que cumplían funciones específicas.
En la Plaza del Rosario, en las cercanías del Museo del Oro,
funcionarios distritales atendieron a varias personas afectadas por los
gases, entre ellas un anciano herido en la cabeza y una fotógrafa de un
medio alternativo, con una esquirla en un muslo.
Varios
manifestantes, que prefirieron reservar su identidad, aseguraron a
medios de prensa que los infiltrados actuaron con una intención
definida: desvirtuar la naturaleza pacífica de la marcha y sus
opbjetivos, mientras fuentes del gobierno persistían en asegurar que las
garantías estaban dadas para el libre ejercicio del criterio.
La Alcaldía bogotana ordenó una investigación para comprobar si se
registraron abusos de la fuerza pública, como lo reflejaron las cámaras e
imágenes transmitidas en directo por la televisión.
Las grandes
mayorías desfavorecidas de la población colombiana salieron a las
calles a reivindicar sus derechos y a defender una paz con justicia
social y soberanía en cuyo diálogo -próximo a concretarse entre las
fuerzas guerrilleras de las FARC-EP y el ELN, y el gobierno, en Oslo,
Noruega- quieren que su voz tenga también eco.
Fuente: Prensa Latina.
sábado, 13 de octubre de 2012
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